El embalse de Eiras se encuentra hoy al 33,6% de su capacidad y pierde alrededor de 0,6 puntos porcentuales diarios. Una situación que, según el alcalde de Vigo, Abel Caballero, deja a la ciudad con aproximadamente 24 o 25 días de agua con garantías y unos 28 días de agua de óptima calidad.
Caballero ha advertido de que entre mañana y pasado mañana la presa podría registrar el nivel de ocupación más bajo de su historia. El regidor sostiene que, aunque todavía habría aproximadamente dos meses más de disponibilidad de agua, podrían producirse problemas relacionados con su calidad.
El alcalde ha vuelto a responsabilizar a la Xunta de Galicia de la falta de medidas y asegura que el Ayuntamiento lleva advirtiendo de esta situación desde julio, con comunicaciones reiteradas durante agosto, septiembre y octubre.
En este sentido, ha defendido el papel de la potabilizadora construida por el Ayuntamiento de Vigo, que considera fundamental para garantizar que el agua suministrada a la ciudad mantenga unas condiciones adecuadas. «Si no fuera por la potabilizadora, en este momento en Vigo habría agua sin garantías de calidad», ha asegurado.
Caballero reclama además una reducción inmediata del caudal ecológico y lamenta que la respuesta ante la sequía dependa ahora de las precipitaciones previstas para el próximo fin de semana. «¿Y si no llueve? Porque claro, estamos en sequía», ha planteado.
El regidor ha insistido en que Vigo está atravesando el verano más seco de su historia y ha recuperado su reivindicación de construir una nueva presa aguas arriba de Eiras, en el río Oitavén. Según ha recordado, el Ayuntamiento lleva reclamando esta infraestructura desde hace 15 años y considera que, de haberse ejecutado entonces, la ciudad no estaría afrontando las actuales dificultades.
También ha vuelto a recordar que Vigo continúa suministrando agua a otros municipios del entorno, entre ellos Cangas, Moaña, Redondela, Mos, Nigrán y Baiona.
Por último, Caballero ha apuntado que la falta de garantías de abastecimiento podría estar afectando a la llegada de nuevas empresas a Vigo, aunque ha reconocido que desconoce si se ha trasladado directamente esa advertencia a posibles inversores.
