La oposición municipal de Vigo, tanto el Partido Popular como el BNG, ha reaccionado con dureza al anuncio de la suspensión del procedimiento de licitación del nuevo contrato de transporte urbano de la ciudad, una decisión que ambas formaciones consideran especialmente preocupante por la falta de explicaciones ofrecidas por el Gobierno de Abel Caballero.
Desde el PP de Vigo reclaman la comparecencia urgente del concejal delegado de Fomento, Javier Pardo, para explicar los motivos que han llevado a paralizar un procedimiento considerado estratégico para el futuro de la movilidad de la ciudad.
Los populares denuncian que el Ayuntamiento comunicó la suspensión mediante un documento de apenas unas líneas y critican que el alcalde y el concejal responsable no ofrecieran explicaciones durante el pleno municipal celebrado este lunes.
El PP asegura además que el gestor de expedientes municipal recoge que el pasado 4 de agosto el servicio de contratación abrió, a instancias de una de las empresas participantes en el concurso, un procedimiento ante la posible existencia de indicios de prácticas colusorias.
Posteriormente, según la información manejada por los populares, el Ayuntamiento solicitó un informe al Instituto Galego do Consumo e da Competencia, que habría sido remitido al Concello el pasado 8 de septiembre. El grupo municipal afirma que solicitó formalmente acceder a ese documento hace quince días, pero que todavía no ha podido visualizarlo.
El PP cuestiona así que el Gobierno local mantenga sin hacer público el contenido del informe y exige conocer las razones concretas que han provocado la suspensión de una licitación que afecta a un servicio esencial para los vigueses.
Los populares hablan de “oscurantismo” y reclaman “luz y taquígrafos”, además de advertir de que la paralización supone un nuevo retraso para la renovación del servicio de transporte urbano.
El BNG también cuestiona el procedimiento
Por su parte, el BNG de Vigo comparte la preocupación por la forma en la que se ha anunciado la suspensión y pone el foco especialmente en la falta de información del documento municipal.
Los nacionalistas señalan que se trata de un contrato con un importe estimado de 470 millones de euros y consideran insuficiente que una decisión de esta magnitud se comunique mediante un documento de apenas dos líneas, sin identificar quién adopta la decisión, cuáles son los motivos ni cuál es su fundamentación legal.
El BNG también cuestiona el momento en el que se produce la suspensión, después de que ya se hubiese aprobado el informe de valoración del sobre B y se conociesen las ofertas económicas incluidas en el sobre C.
A falta de disponer de toda la documentación, la formación nacionalista considera que la tramitación podría presentar problemas desde el punto de vista de la contratación pública y plantea incluso la posibilidad de que el procedimiento pueda quedar afectado por causas de nulidad.
El BNG recuerda, además, que ya había advertido el pasado mes de julio de que, a su juicio, no se estaban respetando determinados plazos y procedimientos.
Una licitación ahora bajo la lupa de la oposición
La suspensión del concurso del nuevo servicio de bus urbano abre así un nuevo escenario de incertidumbre sobre el futuro de la movilidad pública en Vigo.
PP y BNG coinciden en reclamar más información, transparencia y acceso a la documentación del expediente, aunque sus críticas ponen el acento en cuestiones diferentes: los populares centran sus preguntas en el informe de Competencia y en las posibles prácticas colusorias, mientras que el BNG cuestiona fundamentalmente la tramitación y la fundamentación jurídica de la suspensión.
Mientras tanto, el nuevo contrato del transporte urbano, destinado a sustituir el actual modelo de prestación del servicio, queda paralizado y pendiente de conocer cuáles son exactamente las razones jurídicas y administrativas que han llevado al Concello de Vigo a tomar esta decisión.
