Vigo, Galicia
Vigo

El BNG de Vigo votará en contra de la reforma de la antigua sede de la FAVEC con la que Caballero quiere hacer irreversible su desalojo

  • La formación nacionalista denuncia que la licitación de 338.000 euros para el local de la Praza da Princesa culmina una “ofensiva autoritaria” contra el movimiento vecinal organizado.
  • Rechaza la justificación “cínica” de la necesidad de espacio para dependencias administrativas de Urbanismo y califica la decisión de “venganza partidista”.
  • Xabier P. Igrexas: “No es solo un desalojo injusto; es un aviso autoritario de Caballero para todo el tejido asociativo y los movimientos sociales: mucho cuidado con lo que decís y hacéis”.

El Bloque Nacionalista Galego (BNG) de Vigo anunció que votará en contra de la licitación para reformar el espacio municipal de la Praza da Princesa que fue durante más de tres décadas la sede de la Federación de Asociaciones Vecinales Eduardo Chao (FAVEC).

El portavoz municipal del BNG de Vigo, Xabier P. Igrexas, denunció que la licitación de la reforma, que se someterá a dictamen del Consejo de la Gerencia Municipal de Urbanismo mañana, pretende “dar el paso definitivo para consumar el último golpe antidemocrático contra la Federación Vecinal”, convirtiendo en irreversible el desalojo de la entidad de la que fue su sede durante más de 30 años bajo seis alcaldías diferentes y de distinto signo político.

“Esta licitación no responde a ninguna necesidad objetiva de espacio, sino a una clara ofensiva autoritaria con la que el Gobierno de Abel Caballero pretende desde hace muchos años amordazar al movimiento vecinal”, afirmó Igrexas, quien reclamó la devolución del inmueble a la FAVEC y la rectificación de una decisión que considera “injusta y arbitraria”.

El portavoz municipal nacionalista acusó al alcalde, Abel Caballero, de mantener una estrategia continuada de confrontación con la principal entidad representativa del movimiento vecinal vigués. “Lo que está haciendo el señor Caballero no es gestión urbanística, es una venganza partidista”, aseguró. En ese sentido, recordó que el Gobierno municipal “rompió la interlocución con la FAVEC por atreverse a expresar reivindicaciones y discrepar”, eliminó las subvenciones municipales que recibía la entidad “para intentar asfixiarla económicamente” y acabó resolviendo unilateralmente el convenio que permitía el uso de la sede de la Praza da Princesa.

Represión contra quienes discrepan

Para Igrexas, el desalojo de la Federación Vecinal constituye “la culminación de una estrategia de represión contra el tejido vecinal y social que se atreve a discrepar”. Según advirtió, la reforma del local busca consolidar una actuación que trasciende el ámbito administrativo y que tiene una clara dimensión política.

“No es solo un desalojo injusto de un colectivo social de un espacio público. Es un paso más en un régimen de terror antidemocrático que utiliza la violencia institucional para reprimir a cualquier entidad o asociación que se atreva a alzar la voz”, manifestó.

El portavoz municipal del BNG calificó además de “cinismo intolerable” que el Gobierno local justifique la expulsión de la FAVEC por la necesidad de habilitar nuevas dependencias para la oficina municipal de rehabilitación y vivienda sin ofrecer una alternativa digna para la federación. “No se puede defender el derecho a la vivienda practicando al mismo tiempo el desahucio institucional del tejido asociativo”, reprochó.

Sin participación no hay democracia

Desde el BNG advirtieron de que el desalojo de la sede histórica de la FAVEC constituye “un peligroso aviso a navegantes” dirigido al conjunto del movimiento social y asociativo de la ciudad.

“Es un mensaje muy claro: mucho cuidado con lo que decís y hacéis. Pretenden extender el miedo a golpe de amenazas y coacciones entre las entidades que discrepan del Gobierno municipal”, alertó Igrexas.

Frente a esta situación, la formación nacionalista reivindicó la necesidad de fortalecer la participación ciudadana y garantizar la autonomía del movimiento vecinal.

“Vigo no puede ser el cortijo privado de nadie. Una ciudad viva y verdaderamente democrática necesita un movimiento vecinal fuerte, autónomo y libre para criticar y exigir sin temer represalias”, defendió.

El portavoz nacionalista concluyó reafirmando el compromiso del BNG con la defensa de los derechos democráticos y de la participación ciudadana. “Democracia es respetar el derecho de la ciudadanía a organizarse, a expresarse libremente y a discrepar del gobierno de turno. Frente al autoritarismo que persigue la discrepancia, seguiremos defendiendo con firmeza el Vigo democrático, plural y reivindicativo que se construye con la fuerza del vecindario organizado en los barrios y en las parroquias”, concluyó.

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