La Unidad Fénix de Drones de la Policía Local de Vigo ha retomado los operativos de vigilancia aérea para combatir el furtivismo en el litoral de la ciudad. Los agentes han realizado diferentes controles en la costa viguesa, con intervenciones entre Bouzas, Cabo Estai y la antigua ETEA.
Uno de los dispositivos tuvo lugar el pasado 20 de septiembre, después de que los agentes cotejasen las tablas de mareas y la fase lunar, condiciones consideradas propicias para la práctica del marisqueo y la captura furtiva.
A las 12:30 horas, durante uno de los vuelos de vigilancia sobre los arenales y zonas rocosas de la playa de A Buraca, en las proximidades del vial de acceso a la calle Arquitecto Antonio Cominges, los agentes detectaron a dos buzos.
Tras interceptarlos e inspeccionar su documentación, comprobaron que ambos disponían de las correspondientes licencias de pesca y de actividad subacuática y pesca marítima de recreo submarina en vigor.
Sin embargo, los dos portaban pulpos cuyo peso se encontraba por debajo del mínimo establecido legalmente. Uno de ellos, de 39 años y vecino de Vigo, llevaba un ejemplar de 585 gramos, mientras que el segundo, de 35 años y también vecino de Vigo, portaba otro de 680 gramos.
Los dos fueron propuestos para sanción por sendas infracciones previstas en el artículo 137.d.6 de la Ley 11/2008, de 3 de diciembre, de pesca de Galicia, relativa a la captura de especies cuya talla o peso sea inferior al establecido reglamentariamente.
Los pulpos fueron incautados y posteriormente entregados en el comedor social de los Hermanos Misioneros del Silencio de Vigo.
Casi seis kilos de bivalvos en la ETEA
Otro operativo de vigilancia se desarrolló el 21 de junio, durante la tarde, en los arenales de la antigua ETEA.
A las 19:40 horas, durante uno de los vuelos de la Unidad Fénix sobre la playa de Ríos de Fora, los agentes detectaron a un hombre que realizaba movimientos sospechosos dentro del agua. Según la Policía Local, el individuo removía reiteradamente la arena en una zona cubierta por el agua y posteriormente introducía diferentes objetos en los bolsillos de su bañador.
Los agentes intensificaron la vigilancia hasta comprobar que la conducta se repetía, por lo que procedieron a interceptarlo e identificarlo.
Se trataba de un hombre de 61 años, al que los policías localizaron e incautaron los bivalvos que había extraído del arenal. El pesaje de las capturas alcanzó los 5,9 kilos.
El hombre fue propuesto para sanción ante la Consellería do Mar por una infracción de la Ley 11/2008 de Pesca de Galicia.
En este caso, los agentes procedieron finalmente a devolver los bivalvos a su hábitat natural, en las inmediaciones del muelle de la antigua ETEA.
La Policía Local mantiene así la vigilancia mediante drones sobre distintos puntos del litoral vigués para detectar actividades de marisqueo o pesca ilegal y actuar sobre las capturas que no cumplen la normativa.
