La Guardia Civil de Baiona-Nigrán, ha investigado a cuatro menores, tres varones y una mujer, de edades comprendidas entre los 16 y 17 años de edad, y ha identificado a otro de 13 años, vecinos de Nigrán, como presuntos autores de los delitos de lesiones, contra la integridad moral y amenazas.
El pasado 10 de enero, un menor de 13 años, es víctima de dos agresiones en la zona de Playa América. Entre varios de los investigados, lo retienen y lo llevan a la fuerza a un callejón de la zona, donde es agredido. Una de estos menores, hace un video de la agresión, en el que se aprecia como es golpeado y zarandeado, obligándole a ponerse de rodillas.
Este video, posteriormente, es compartido entre varios menores, haciéndolo llegar tanto a los implicados, como a otras personas que no se encontraban en el lugar.
El menor, acompañado de su madre, presenta denuncia en el Cuartel de la Guardia Civil de Baiona que pone en marcha una investigación, con el fin de lograr la identificación de todos los implicados, así como de numerosos testigos que se encontraban en el lugar.
Gracias a la colaboración de los diferentes colegios e institutos del Val Miñor, se logró identificar a los implicados.
Se realizaron numerosas diligencias de manifestación, con el fin de poder determinar el grado de participación de cada uno de los implicados y el nivel de difusión del video, pudiendo recuperarlo de varios dispositivos móviles de personas que lo recibieron.
Se logró determinar cómo mientras unos eran los autores materiales de la agresión, otros grabaron la misma o ayudaron a su difusión.
En otro caso, un menor amigo de los agresores, también investigado, y que no se encontraba en el lugar de los hechos, comenzó a escribir mensajes amenazantes a la víctima, para intimidarle y evitar la denuncia.
Las diligencias son puestas a disposición de Fiscalía de menores.
Desde la Guardia Civil, en el marco del Plan Director para la Convivencia y Mejora de la Seguridad en los Centros Educativos y sus Entornos, se recuerda la importancia de la prevención de la violencia entre menores y la necesidad de actuar de manera temprana ante cualquier conducta que pueda derivar en lesiones o daños físicos.
Las agresiones entre menores, aun cuando se produzcan en entornos escolares o de ocio, pueden tener consecuencias legales, así como un impacto significativo en el bienestar físico y emocional de los implicados. Por ello resulta fundamental fomentar valores como el respeto, la resolución pacífica de conflictos y la responsabilidad personal
