La Confederación Española de Policía no lo considera un interlocutor válido ante las promesas incumplidas desde 2017 que mantienen a los policías nacionales en un colectivo discriminado
La Confederación Española de Policía -CEP-, sindicato de referencia de la Policía Nacional en Galicia, ha presentado esta mañana un escrito en la Jefatura Superior de la Policía Nacional en Galicia en la que insta a su Jefe Superior a iniciar todos los trámites oportunos para que la Dirección General de la Policía se querelle contra la Asociación Gitana Española y todos los que han faltado a la honorabilidad de la Policía Nacional y a la de sus agentes.
Desde la Confederación Española de Policía no sólo se desmienten unas acusaciones tachadas como absurdas e infundadas de la denominada Asociación Gitana Española, si no que defienden el buen hacer, la proporcionalidad y la profesionalidad de los agentes que intervinieron en Os Castros ante una situación de extrema violencia y gravedad, a la vez que anuncian medidas legales contra la Asociación Gitana Española que en un comunicado emitido y firmado por su secretario Miguel Valverde quien afirma en el escrito que «Yoni no murió de un infarto sino a consecuencia de la brutal y desmedida agresión y paliza recibida por parte de los Policías, de hecho cuando ellos creían que estaba desmayado en realidad ya estaba muerto lo que convierte este caso directamente en un asesinato», unas palabras que tendrán que demostrar ante los tribunales su veracidad.
El sindicato exige que la Dirección General de la Policía que se deje de buenismo y defienda a la institución policial de aquellos que les llaman asesinos y que «se quedan tan anchos al estar acostumbrados al no recibir contestación o medidas legales al respecto, a la vez que ponen en duda la profesionalidad y la labor policial con unas acusaciones que deberían tacharse como delito de odio hacia la corporación policial».
«Estamos cansados de ser el blanco de todos los intransigentes y delincuentes, trabajamos sin medidas legales adecuadas y sin ser considerados profesión de riesgo con unas cifras de agresiones que asustan, y es que cada año 17.000 agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil son agredidos, de ahí que este hecho y las manifestaciones de esta asociación hayan colmado nuestra paciencia, por todo ello instamos se insta a que la Dirección General de la Policía se querelle contra los autores de estas graves manifestaciones y se defienda el honor de nuestra institución y su agentes, así como que se le de cuenta a la Fiscalía para que tome cartas en el asunto e investigue a esta asociación y su comunicado por si en el mismo se hubiese cometido algún presunto delito contra nuestro colectivo», remarcan desde el sindicato CEP
