● Lamentan que la estrategia del independentismo gallego basada en la “conflictividad social” esté trayendo este tipo de consecuencias
● Los populares gallegos ya llevaron hace unos meses al Parlamento una iniciativa para rechazar y condenar este tipo de comportamientos que “vulneran la legalidad y el respeto por la convivencia ciudadana”
El Partido Popular de Galicia condena la vandalización, durante la pasada noche, de varias de sus sedes locales y provinciales, con la colocación de carteles en sus fachadas, y acusa a la oposición gallega de “estar cruzando líneas rojas”.
Las sedes vandalizadas fueron, al menos, las de Ourense y Lugo, donde comparten espacio la ciudad y la provincia, así como las de Santiago de Compostela, Gondomar o Sada. En algunos casos, los hechos ya han sido puestos en conocimiento de la Policía.
“Esta forma de actuar no representa a Galicia. Esto es romper con el respeto, la dignidad y la educación”, señalan los populares, que consideran que “el vandalismo no puede disfrazarse de activismo”.
En este sentido, lamentan que la estrategia del independentismo gallego basada en la “conflictividad social” esté trayendo este tipo de consecuencias y piden a la oposición que condene firmemente estos hechos. “Pretenden instaurar en nuestra Comunidad un clima de confrontación y polarización, pero nosotros no estamos dispuestos a entrar en ese juego”, señalan.
“Galicia es una tierra tranquila, de sentido común, y nuestra fortaleza está precisamente en la estabilidad, la responsabilidad y la propuesta, no en este tipo de actuaciones”, subrayan desde el PPdeG, que ya vienen denunciando en los últimos meses el incremento de las pintadas y la cartelería en espacios públicos, “como si estos fuesen de su propiedad”, especialmente protagonizadas por Galiza Nova y visibles en numerosas calles de villas y ciudades gallegas.
Así, instan a los responsables de estos hechos “a que hagan esto en los edificios de su propiedad y no en las sedes de otros partidos o en los espacios públicos”.
INICIATIVA EN EL PARLAMENTO GALLEGO
De hecho, los populares gallegos ya llevaron el pasado mes de septiembre al Parlamento de Galicia una proposición no de ley para “rechazar actitudes que buscan la apropiación de los espacios públicos mediante pintadas o empapelados con símbolos y consignas de contenido ideológico y partidista que representan actos vandálicos”. Unos actos que, argumentan, distan mucho de una “sociedad plural, libre, abierta, democrática y tolerante”.
Instan así a todas las fuerzas políticas a “no incurrir en este tipo de comportamientos y condenarlos públicamente cuando se produzcan”, ya que estos hechos “no constituyen una forma legítima de expresión política, sino actos que vulneran la legalidad y el respeto por la convivencia ciudadana”.
“Estas actitudes proyectan un mensaje negativo a la sociedad y especialmente a la juventud, a la que se debe educar en la participación política libre, respetuosa y constructiva, alejada de la imposición y del pensamiento único y siempre dentro del marco democrático y legal”, concluyen.
