- La frente nacionalista denuncia que el Ayuntamiento acumula 363 millones de euros sin ejecutar en los presupuestos de 2023, 2024 y 2025 y advierte de que la cifra va a superar los 500 millones al final de este año
- Xabier P. Igrexas: «El dinero del Ayuntamiento no es de Abel Caballero. Es de las viguesas y de los vigueses y tienen que ser ellas y ellos quienes decidan también las prioridades de la ciudad»
– El Bloque Nacionalista Galego (BNG) de Vigo reclamó la puesta en marcha de un proceso de presupuestos participativos de cara la elaboración de las cuentas municipales de 2027, con el objetivo de que la ciudadanía, el tejido asociativo y los movimientos sociales puedan decidir directamente el destino de una parte de los recursos públicos municipales.
El portavoz municipal del BNG de Vigo, Xabier P. Igrexas, defendió que los presupuestos constituyen «la decisión más importante que toma un ayuntamiento», ya que determinan como se emplean los recursos públicos y que modelo de ciudad se construye.
«Nunca hubo un Ayuntamiento con tantos recursos económicos como el actual, pero tampoco un Gobierno con tan poca capacidad para convertirlos en políticas útiles para mejorar la vida de la vecindad», aseguró.
Cientos de millones inmovilizados
La frente nacionalista volvió a denunciar la elevada inexecución presupuestaria del Gobierno municipal de Abel Caballero, recordando que nos últimos tres ejercicios ya se acumulan 363 millones de euros correspondientes a los presupuestos de 2023, 2024 y 2025 que continúan sin ejecutar.
Segundo advirtió Igrexas, esa cifra aumentará previsiblemente al cierre del actual ejercicio. «Todo apunta a que al finalizar 2026 estaremos hablando de alrededor de 500 millones de euros sin ejecutar. Es por consecuencia directa de un Gobierno instalado en la falta de gestión, incapaz de transformar los recursos municipales en soluciones para los problemas reales de la ciudad», criticó.
Atender las necesidades reales
Para el BNG, los recursos municipales deben destinarse a responder a las principales necesidades de la vecindad, reforzando las políticas sociales, impulsando una verdadera política pública de vivienda, mejorando el transporte urbano y poniendo fin al abandono que padecen barrios y parroquias.
A estas prioridades, Igrexas sumó la necesidad de combatir la «desertización cultural» de la ciudad, rematar con el «maltrato al deporte vigués» y recuperar una auténtica política municipal de juventud.
«Los recursos públicos tienen que servir para mejorar la calidad de vida de las viguesas y de los vigueses, no para seguir acumulando anuncios, infografías y promesas que nunca se materializan», afirmó.
Un proceso abierto a la ciudadanía
El BNG considera que la elaboración de los presupuestos de 2027 debe realizarse mediante un proceso de participación ciudadana que permita incorporar directamente las prioridades de la vecindad. «El dinero no es de Abel Caballero. Los recursos del Ayuntamiento pertenecen a todas las viguesas y a todos los vigueses», subrayó Iglesias.
En ese sentido, la frente nacionalista reclama que el Gobierno municipal habilite un proceso de presupuestos participativos que permita a la ciudadanía y al tejido asociativo la decidir “en un ejercicio radicalmente democrático” una parte significativa de las inversiones municipales.
«Los presupuestos de 2027 tienen que ser unos presupuestos de toda la ciudad y para toda la ciudad, no solo unas cuentas elaboradas exclusivamente al capricho del alcalde y de su mayoría absoluta», defendió el portavoz nacionalista.
Para el BNG, avanzar hacia un modelo de participación directa permitiría hacer un uso más eficiente de los recursos públicos y reforzar la transparencia y la corresponsabilidad democrática.
«Del que se trata es de que el dinero de todas y de todos deje de alimentar propaganda y anuncios, y sirva realmente para transformar la mejor nuestra ciudad», concluyó Iglesias.
