- Presenta una moción para “evitar que el Gobierno de Abel Caballero vuelva a hipotecar la ciudad con un servicio privatizado de transporte urbano insuficiente y deficiente”
- Propone un modelo alternativo bajo gestión pública con más frecuencias, mejores horarios, un nuevo mapa de líneas y reducciones en el precio del billete
- Moción de urgencia: El BNG exige el cese de la concejala de Seguridad imputada por el accidente del Saltamontes y una comisión de investigación
El Bloque Nacionalista Galego (BNG) reclama la suspensión de la nueva licitación del transporte urbano de Vigo. La formación nacionalista acaba de registrar una moción al Pleno, convocado para el próximo lunes, en la que demanda desistir del procedimiento abierto por el Gobierno de Caballero para la nueva concesión privatizada con el fin de “evitar una hipoteca de 9 años más con un servicio de autobús insuficiente y deficiente”.
El portavoz municipal del BNG, Xabier P. Igrexas, defendió este viernes en rueda de prensa que “estamos a tiempo de evitar que se dilapide la gran oportunidad” que supone el fin de la actual concesión de Vitrasa, basada en un pliego del año 1994 que calificó de “superado e incapaz de responder a los retos actuales de movilidad”.
Sin embargo, Igrexas tachó de “muy decepcionantes” las condiciones fijadas por el Gobierno municipal en la nueva licitación del transporte urbano. “Básicamente es más de lo mismo, pero con un coste económico mucho mayor”, criticó. Los pliegos del servicio mantienen el mismo número de autobuses que la flota actual, únicamente actualizados por vehículos nuevos; el mismo cuadro de personal sin incrementos; y con un máximo de kilometraje que seguirá por debajo del que se recorría antes de la pandemia.
Caballero ignora las demandas vecinales
“Con estos pliegos el propio Ayuntamiento hace inviable, y demuestra que no tiene voluntad de mejorar el servicio de autobús”, advirtió el portavoz municipal del BNG. Unas condiciones que, lamentó, ignoran las principales necesidades demandadas por la ciudadanía para mejorar frecuencias, líneas y puntualidad, tal y como evidenció el estudio técnico encargado por el Ayuntamiento, con un coste de casi 400.000 euros, como base para la licitación.
Desde el Bloque alertaron también de que se desconocen las posibles modificaciones del mapa de líneas, ya que el informe no incluye una nueva modelización de las rutas ni tampoco la actualización de los cálculos de los tiempos de trayecto. “Un cambio largamente prometido por el actual Gobierno local desde hace más de 10 años y una demanda reiterada del movimiento vecinal, ante un diseño de líneas obsoleto, que todo apunta volverá a ser desatendida”, cuestionó Igrexas.
Pese a la falta de mejoras, el contrato incrementará “de forma muy significativa” los costes de la prestación del servicio y prevé también un aumento de la subvención municipal y de las tarifas, cuando el precio del billete en Vigo ya es el más caro de todas las ciudades gallegas con y sin bonificaciones. “Vamos a pagar más por el mismo servicio insuficiente y deficiente, pero con autobuses más nuevos”, subrayó el portavoz municipal nacionalista.
Remunicipalización y mejoras propuestas por el BNG
Para el BNG, el camino para contar con un servicio de transporte urbano a la altura de la mayor ciudad de Galicia pasa por la remunicipalización del servicio de autobús, a través de una empresa pública municipal; una medida que también defienden colectivos vecinales y sociales.
Igrexas señaló que esta alternativa ya ha sido aplicada con éxito por otras ciudades, incluso con menos recursos que Vigo, y permitiría mejorar el servicio, garantizar su accesibilidad, reforzar la vertebración de la ciudad y avanzar hacia una movilidad menos dependiente del vehículo privado. Recordó que la reversión de los medios con el fin de la concesión, así como las condiciones económico-financieras del Ayuntamiento, hacen “perfectamente viable” este proceso.
Un nuevo modelo que, a juicio del BNG, debe tener como principales ejes el diseño de un nuevo mapa de líneas que conecte mejor el conjunto de barrios y parroquias, el aumento de frecuencias (diurnas y nocturnas, de lunes a domingo) y mejores horarios, así como la inclusión de una línea CERO, que una desde el barrio de Teis hasta Navia y permita conectar con el resto de líneas de autobús. Además, proponen ampliar el billete de transferencia con la posibilidad de realizar hasta dos transbordos gratuitos en un período de 60 minutos, mejorar la integración intermodal y reducir el precio del billete, incluyendo la gratuidad permanente para menores de 15 años, personas desempleadas y en situación de vulnerabilidad social.
De cara a definir el futuro del autobús, la formación nacionalista demanda también en su moción que se convoque de forma urgente el Consejo Sectorial de Transportes del Ayuntamiento de Vigo para dar cuenta de las conclusiones del estudio técnico, con el fin de debatir y acordar “de manera participativa” las condiciones del nuevo servicio de transporte urbano en la ciudad.
Recortes con Vitrasa
Desde el BNG consideran que la gestión privatizada del autobús se ha demostrado en los últimos años como un “fracaso”, ante lo que califican como un “deterioro progresivo del servicio”, con incumplimientos reiterados del contrato, una caída evidente de la calidad y una conflictividad laboral constante ligada a la precarización del personal. “La falta de control efectivo por parte del Gobierno municipal frente a estas deficiencias evidencia de manera incontestable los límites de un modelo que no pone el interés público en el centro”, reprochó.
Entre estas deficiencias, Igrexas hizo hincapié en el recorte de más de 250 frecuencias diarias aplicadas tras la pandemia, la supresión de líneas necesarias como la C2, N2, N3 o la de Personas con Movilidad Reducida, y la sustitución de las frecuencias fijas por un sistema variable que “genera incertidumbre y dificulta la planificación de los desplazamientos y que, en la práctica, apenas sirve de coartada para alargar los tiempos de espera”.
El portavoz del Bloque manifestó que el resultado de estos cambios han sido “esperas interminables y autobuses que llegan de forma amontonada a las paradas, con largos períodos sin servicio”. Una realidad que, denunció, penaliza especialmente a las personas que dependen del transporte público para ir a trabajar, estudiar o acceder a servicios básicos.
En el mismo sentido, la formación nacionalista cuestionó el mal diseño del actual mapa de líneas por “dejar mal comunicados” barrios y parroquias y dificultar el acceso a equipamientos estratégicos como hospitales, centros educativos, el campus universitario o los polígonos industriales. También criticó la falta de coordinación con otros transportes como las estaciones de tren y autobuses, el transporte marítimo o el aeropuerto, así como una cobertura nocturna “claramente insuficiente”.
Moción de urgencia: el BNG exige el cese de la concejala de Seguridad imputada por el accidente del Saltamontes y una comisión de investigación en el Ayuntamiento
El BNG acaba de registrar una moción de urgencia al Pleno tras la imputación de la concejala de Seguridad, Patricia Rodríguez Calviño, en relación con el accidente mortal del Saltamontes, ocurrido el 3 de agosto de 2024 durante las fiestas de Matamá. Una decisión judicial que para la formación nacionalista “verifica la existencia de indicios sólidos de una eventual responsabilidad municipal” en relación con un control negligente, que la propia Fiscalía asume al señalar la inexistencia tanto de un protocolo municipal de inspecciones como de una instrucción clara que ordenase el precinto de la atracción, una vez constatado que no reunía las debidas condiciones de acuerdo con la normativa para su autorización.
Igrexas calificó este hecho de “gravísimo” por afectar directamente a una integrante del Gobierno municipal, por lo que “merece ser abordado por el máximo órgano del Ayuntamiento”. El portavoz del Bloque en Vigo criticó además que, 538 días después del trágico accidente, no se hayan dado todavía “explicaciones suficientes ni se haya asumido ninguna responsabilidad”, pese a las reiteradas solicitudes formuladas por la oposición.
Por estos motivos, la formación nacionalista reclama en la moción de urgencia el “cese inmediato” de la concejala de Seguridad y la creación de una Comisión Especial de Investigación que permita esclarecer las circunstancias del accidente, determinar las responsabilidades políticas y administrativas y analizar el funcionamiento de los servicios municipales implicados, proponiendo en detalle medidas correctoras.
El Bloque demanda a este respecto la elaboración urgente de un protocolo municipal de inspección, control y autorización de atracciones de feria e instalaciones similares, con procedimientos claros de actuación, criterios técnicos objetivos y mecanismos efectivos de control y precinto. Asimismo, pide dotar a los servicios municipales del área de Seguridad del Ayuntamiento de los medios humanos y materiales necesarios.
“La ciudadanía de Vigo tiene derecho a conocer toda la verdad de lo ocurrido, a que se depuren todas las responsabilidades que correspondan y también a que se adopten las medidas necesarias para garantizar que un suceso de estas características no pueda volver a repetirse”, concluyó Igrexas.
