- El partido nacionalista celebra que el Gobierno municipal desista de la macroárea de juegos en García Picher tras años de oposición vecinal al proyecto
- Xabier P. Igrexas: “Apostáremos por la naturalización de los parques infantiles supone transformar contornos rígidos y sintéticos en espacios vivos, sanos y colectivos”
.- El Bloque Nacionalista Galego (BNG) llama a un cambio de modelo en los parques infantiles de Vigo. La frente nacionalista va a demandar en la próxima Comisión Informativa de Parques y Jardines que se avance cara espacios de juego integrados, convivencias y naturalizados frente al actual modelo de caucho y grandes estructuras metálicas.
Así lo anunció este martes el portavoz municipal del BNG, Xabier P. Igrexas, celebrando que el Gobierno de Abel Caballero haya desistido del proyecto de macroparque infantil en García Picher. “Nunca es tarde para acertar evitando convertir esta importante zona verde en una explanada de más de 3.000 metros cuadrados de caucho”, valoró, tras años de demandas vecinales y del propio Bloque para que rectificara la decisión.
Igrexas defendió que naturalizar los parques infantiles permite convertirlos en “espacios vivos, sanos y verdaderamente colectivos” frente al modelo de elementos rígidos y sintéticos por el que apostó en los últimos años el Gobierno local. “La integración de elementos como madera, agua, vegetación y desniveles topográficos redefine la experiencia del juego urbano”, subrayó.
Para el portavoz municipal nacionalista esta estrategia “estimula a la creatividad, la psicomotricidad y el juego libre”, facilitando el contacto directo de las crianzas con la naturaleza. Y permite transformar espacios artificiales en refugios climáticos, gracias a la inclusión de vegetación y de suelos permeables, así como crear lugares de encuentro intergeneracional “más amables, saludables y sustentables” para la vida de la ciudad.
Aval científico
Un cambio de modelo de parques infantiles que, aseguró Igrexas, cuenta con aval científico como evidencia un informe del CSIC que alerta sobre los riesgos tóxicos producidos por la degradación del caucho, y también un estudio de la Universidad de Helsinki que pone en valor los beneficios de estos entornos naturales para las crianzas.
“Un Vigo más sustentable y vivíbel pasa por más árboles y menos caucho, por más presencia natural y por menos elementos artificiales”, destacó el portavoz municipal del BNG, quien consideró que este objetivo de una ciudad más respirable debe principiar por los más pequeños y pequeñas.
