El Ayuntamiento de Vigo ha dado un paso decisivo en la gestión de su principal infraestructura deportiva al convocar una junta de gobierno extraordinaria para este viernes, 10 de abril, con el objetivo de aprobar los pliegos y bases de la concesión directa del estadio de Balaídos al Real Club Celta de Vigo.
La medida permitirá al club celeste utilizar el estadio no solo para fines estrictamente deportivos, sino también para actividades de carácter terciario y complementario, ampliando así las posibilidades de explotación y dinamización del recinto. La concesión tendrá una duración inicial de 50 años, con posibilidad de prórroga hasta alcanzar los 75 años, lo que garantiza estabilidad a largo plazo tanto para la entidad deportiva como para la planificación municipal.
Este movimiento llega en la recta final de la profunda reforma de Balaídos, que ha supuesto la modernización integral de sus cuatro gradas. Con las obras prácticamente concluidas, el estadio se posiciona como un referente renovado del deporte en Galicia, preparado para acoger no solo competiciones de alto nivel, sino también eventos que contribuyan a la actividad económica y social de la ciudad.
Desde el gobierno local se subraya el carácter estratégico de la decisión, destacando que el acuerdo es fruto del diálogo institucional y de una visión compartida entre las partes implicadas. La concesión se presenta como una herramienta clave para reforzar el vínculo entre el club y la ciudad, al tiempo que impulsa nuevas oportunidades de desarrollo.
La iniciativa ha sido valorada positivamente como un beneficio conjunto: para el Celta, que gana en autonomía y proyección; para Vigo, que consolida uno de sus símbolos más reconocibles; y para el conjunto del deporte gallego, que ve reforzada una de sus principales infraestructuras.
Con este paso, Vigo apuesta por un modelo de colaboración a largo plazo que busca maximizar el potencial de Balaídos, combinando tradición, modernización y nuevas vías de crecimiento.
