La Confederación Española de Policíadenuncia la agresión sufrida por un agente de la Policía Nacional de Vilagarcía fuera de servicio como una muestra más de la impunidad que están viviendo los agentes ante la falta de leyes contundentes que los protejan de los violentos
El sábado pasado por la noche, cuando una agente de la Policía Nacional regresaba a su domicilio en la localidad de Vilagarcía de Arousa con su mujer e hijas pequeñas fue agredido por un delincuente habitual que le reconoció como policía en el rellano del inmueble, y que lo amenazó con ir a por un cuchillo para rajarlo.
El agente, ante una situación tan compleja, sólo pudo evitar que el agresor no le causar a él y a su familia lesiones o daños graves, interponiéndose entre el agresor y su familia. El policía agredido, que fue golpeado en varias ocasiones, intentó inmovilizar a este delincuente, por lo que éste emprendió la huida, si bien, esa misma noche fue detenido por un coche patrulla de este cuerpo policial, pasando posteriormente a disposición judicial del Juzgado de Instrucción nº 2 de Vilagarcía, quien le imputa un delito de atentado de agente a la autoridad, si bien lo puso en libertad sin ninguna medida cautelar, pese a serle solicitado una orden de alejamiento, hecho por el cual el sindicato policial se personará como acusación particular para defender los intereses de este agente y su familia, y recurrir también a su vez la denegación de medidas cautelares que les darían protección ante el agresor.
“Los hechos son de extrema gravedad, no por las lesiones, ya que por suerte no tenemos que lamentar lesiones graves en nuestro compañero, si no por la impunidad que existe hoy día hacia la figura de un agente de la policía nacional que es reconocido fuera de servicio y un delincuente lo agrede sin miramientos en presencia de su familia sin importar las consecuencias”, remarca Agustín Vigo, coordinador en Galicia de la Confederación Española de Policía, quien además añade que“la pérdida de autoridad ante la sociedad es consecuencia de la inacción del Gobierno de España, que ha permitido que se llegue a cotas de agresiones impensables, como es el caso de que unos 17.000 policías nacionales o guardias civiles sean agredidos anualmente con motivo de su profesión, algo aberrante en un país democrático”. Desde la Confederación Española de Policía denuncian la postura del Ministerio del Interior que dirige el ministro Marlaska, quien les niega la condición de profesión de riesgo y cuyo partido político vota en el Parlamento Europeo de una iniciativa promovida por el sindicato CEP para que todo policía agredido dentro de la Comunidad Económica Europea tenga la consideración de pertenecer a una profesión de riesgo y que esa agresión sea tipificada como un eurodelito, “nos sentimos desamparados y desprotegidos por quienes nos dirigen, nos niegan lo que a otros si les conceden, y empezamos estar preocupados por nuestra integridad cuando salimos a la calle a hacer nuestro trabajo y enfrentarnos a una delincuencia cada vez más violenta, sólo pedimos que cumplen sus promesas y dejen de discriminar a la policía de todos, que se nos considere como autoridad en el ejercicio de nuestra profesión, que es de alto riesgo pese a quien le pese, motivo por el que hoy nos manifestamos en Madrid”, remarca José Javier Martínez, portavoz de CEP en Galicia, quien remarca que también saldrán a las calles en todas las localidades de Galicia donde hay presencia de Policía Nacional durante el año 2026
