El presidente de la Xunta mantuvo hoy en Santander un encuentro con la presidenta cántabra, María José Sáenz de Buruaga
- Apuesta por negociar un nuevo modelo de financiación «en el que Galicia va a reclamar no menos de 500 millones» más al año
- Aboga por «preservar la presencia del lobo» de una manera «ordenada y coordinada y que no ponga en peligro las actividades humanas» en medio rural
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, mantuvo hoy un encuentro con su homóloga cántabra, María José Saénz de Buruaga, en el que ambos líderes reafirmaron su alianza común en relación a una financiación autonómica equitativa y a la gestión equilibrada del lobo. Los dos mandatarios subrayaron la buena sintonía entre sus territorios y acordaron trabajar juntos por el desarrollo territorial y el bienestar de sus ciudadanos.
En este sentido, Rueda y Buruaga reiteraron su compromiso con la Declaración de Santiago, que en noviembre de 2021 firmaron ocho comunidades autónomas de diferentes signos políticos, para reclamar un modelo negociado multilateralmente y basado en el coste real de los servicios públicos y en criterios objetivos como la dispersión, el envejecimiento y la baja densidad poblacional.
El presidente gallego señaló que es «más importante que nunca volver a reafirmar que seguimos de acuerdo en esos principios que nos unen» y que «no queremos ser más que nadie pero desde luego no vamos a admitir ser menos».
Rueda apostó por el diálogo y por llegar entre todos a «objetivos comunes», señalando que el encuentro de hoy sirve para lanzar un mensaje claro «a quin tiene el deber incumplido de sentarnos a todos». «Queremos sentarnos para hablar», señaló, «de un nuevo modelo de financiación en el que Galicia va a reclamar no menos de 500 millones» más al año.
Subrayó que la comunidad gestiona sus recursos con responsabilidad y que no va a permitir que «se nos trate como una comunidad de segunda» para rescatar a otros «la cualquier costa, a nuestra costa».
Sobre la mutualización de la deuda señaló que, tal y como está propuesta, a Galicia solo le supone el ahorro de intereses, y no sirve para poner en marcha nuevas actuaciones. Apuntó, además, en relación a la reunión técnica con el ministerio prevista para el próximo 21 de abril, que la Xunta acude siempre a los encuentros con el Gobierno, pero que si solo es para hablar de la deuda y nada más «a nosotros no nos interesa y ahí acabó la reunión».
Gestión equilibrada del lobo
En lo referido a la gestión del lobo, ambos gobiernos coincidieron en la necesidad de un modelo equilibrado que garantice la conservación de la especie sin poner en riesgo la ganadería extensiva, esencial para el desarrollo del medio rural.
Rueda señaló que es posible la «coexistencia» sin caer en posturas maximalistas y sin que se tomen decisiones «en base a cuestiones ideológicas sin tener en cuenta a los que están sobre el terreno». Así, abogó por «preservar la presencia del lobo» de una manera «ordenada y coordinado y que no ponga en peligro las actividades humanas» en el medio rural.
Ambas administraciones acordaron fortalecer su cooperación mediante el intercambio de datos y experiencias, además de promover soluciones técnicas que permitan la convivencia entre la fauna silvestre y la actividad del sector primario.
