- El presidente del Ejecutivo autonómico, Alfonso Rueda, anuncia que se incorporará personal inspector médico y subinspector sanitario a las siete áreas
- Señala que esta ampliación de efectivos supondrá una inversión de más de 3 M€ durante los próximos tres años
- La Xunta también modifica la instrucción que establece el protocolo común para la gestión clínica y el seguimiento de la incapacidad temporal para «conseguir que el proceso sea cada vez más resolutivo»
- Las propuestas de alta de las mutuas que cumplan los requisitos de motivación y fundamentación objetiva de la aptitud laboral del trabajador serán confirmadas por la Inspección
- Destaca que «la última palabra siempre la va a seguir teniendo la sanidad pública» a través de la inspección, que si entiende que el alta no está debidamente acreditada llamará al paciente para una nueva consulta
- Se diseña una autorización única de la Inspección para las pruebas o los tratamientos que realicen las mutuas con el objetivo de evitar demoras innecesarias en la recuperación del paciente
- En 2025 la Inspección de Servicios Sanitarios gestionó más de 38.400 propuestas de alta formuladas por las mutuas y más de 10.700 autorizaciones de pruebas diagnósticas
- El Plan de mejora de la gestión y control de la incapacidad temporal de la Xunta, iniciado en agosto de 2024, incluyó la revisión de más de 132.000 procesos de baja y la citación de más de 38.600 pacientes para valoración presencial que dieron como resultado más de 31.800 altas
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, anunció hoy que la Xunta va a reforzar de forma inmediata los equipos de la Inspección de Servicios Sanitarios con la incorporación de 18 nuevos profesionales para «dar respuesta a las medidas de mejora de la gestión de las bajas laborales que la Xunta de Galicia quiere llevar a cabo».
El Consello da Xunta, en su reunión de hoy, acordó modificar las instrucciones de la Consellería de Sanidad por las que se establece el protocolo común para la gestión clínica y el seguimiento de las bajas laborales, que lleva aparejado un incremento de personal. El objetivo de esta modificación es, segundo destacó el presidente autonómico, «conseguir que el proceso sea cada vez más resolutivo», agilizando el procedimiento, dotándolo de mayor carácter resolutivo y ejecutivo, al tiempo que se refuerza el papel de las Unidades de Inspección y Control de Salud Laboral.
De este modo, la Consellería de Sanidade contratará a nueve profesionales inspectores médicos y nueve subinspectores sanitarios para reforzar los equipos de inspección de las siete áreas sanitarias.
La previsión inicial es que la incorporación se extienda durante tres años, lo que supondrá una inversión extra de 3.026.709,24 euros para llevar a cabo las medidas que buscan una mayor eficiencia en la gestión de los procesos de baja.
En cuanto a los cambios en la instrucción que gestiona estos procesos, las propuestas de alta médica que las mutuas deben dirigir a las unidades de Inspección deberán acordarse siempre que las propuestas estén debidamente motivadas y completas. Según destacó el presidente, «la última palabra siempre la va a seguir teniendo la sanidad pública» a través de la inspección. Así, si la propuesta fuera insuficiente, el personal inspector deberá convocar a la persona interesada a un reconocimiento médico presencial antes de dictar una resolución motivada sobre si procede o no el alta.
En este sentido, las unidades de Inspección y Control de la Salud Laboral tramitaron 38.438 propuestas de alta formuladas por las mutuas en 2025.
La citada instrucción modifica la solicitud de autorización de pruebas diagnósticas y procedimientos terapéuticos realizados por las mutuas y que deben contar con el visto bueno de la Inspección de Servicios Sanitarios.
A partir de ahora, se establece un sistema de autorización única para que las mutuas no tengan que tramitar una solicitud individual por cada actuación. Una sola autorización habilitará todas las pruebas y procedimientos terapéuticos necesarios, con lo que se ganará en agilidad para la recuperación del trabajador.
El año pasado, las unidades de Inspección y Control de la Salud Laboral tramitaron 10.727 solicitudes de pruebas diagnósticas.
En esta misma línea, la Xunta ya redujo la burocracia y las molestias para las personas de baja con la integración en la historia clínica electrónica del Servizo Galego de Saúde de las pruebas que realizaron las entidades colaboradoras de la Seguridad Social, lo que permite, según el presidente autonómico, «evitar duplicidades y tener que realizar una prueba que ya está realizada». En particular, en 2025 fueron 1.300 pruebas que no fue necesario realizar por duplicado.
Apoyo especial a facultativos
A lo largo del mes de marzo, las unidades de Inspección de cada área sanitaria se entrevistaron con 110 facultativos para trasladar novedades legislativas en la materia, conceptos normativos específicos del absentismo y apoyar a médicos de nueva incorporación con el uso de la aplicación informática específica de la gestión de las bajas.
Además, se informó sobre las novedades en la gestión de las incapacidades temporales puestas en marcha por la Xunta como la agilización del circuito de solicitud de autorización de pruebas por las mutuas, y a su posterior incorporación a IANUS.
Este trabajo especial de apoyo concluyó con la revisión de 3.521 procesos de baja, que implicaron 730 altas, lo que representa un 20,73% de los casos analizados.
Por provincias, se revisaron 178 procesos de incapacidad temporal en la provincia de la Coruña, que derivaron en 66 altas; 653 en la provincia de Lugo, de los cuáles 127 implicaron el alta; 926 en la de Ourense, con 251 altas; y 1.764 en la provincia de Pontevedra, con 286 altas.
Este trabajo de apoyo especial desde las unidades de Inspección Sanitaria continúa actualmente.
Balance de las primeras medidas
La puesta en marcha del Plan de mejora de la gestión y control de la incapacidad temporal de la Xunta supuso la emisión de 5.929 partes de baja desde los hospitales del Servizo Galego de Saúde hasta el 30 de abril, en los casos de cirugía programada.
De esta forma, se evita que un trabajador tenga que ir al día siguiente por el parte de baja a su centro de salud, reduciendo los trámites burocráticos para pacientes y para los profesionales de la atención primaria.
Por áreas sanitarias, la de A Coruña y Cene el año pasado emitió 1.280 partes; la de Santiago de Compostela y Barbanza, 1.053; la de Ferrol, 478; la de Lugo, A Mariña y Monforte de Lemos, 762; en la de Ourense, Verín y O Barco de Valdeorras, 739; en la de Vigo, 1.192; y en la de Pontevedra y O Salnés, 425.
En cuanto al refuerzo de las actuaciones realizadas por la Inspección de Servicios Sanitarios, hasta finales del mes de abril, fueron revisados 132.412 procesos de baja, fueron citados 38.615 pacientes para valoración presencial y esto implicó el alta de 31.889 casos.
Así, el Plan de mejora de la gestión y del control de la incapacidad temporal de la Xunta, puesto en marcha en 2024, ya está dando resultados positivos sobre los que es necesario avanzar.
