• Se investiga a un varón de 34 años vecino de Meis por un delito de tráfico de drogas.
– Con motivo de alerta de un ciudadano sobre un fuerte olor posiblemente a marihuana, la Guardia Civil de Cambados intervino el pasado domingo en una finca situada en el término municipal de Meis (Cambados) cinco plantas de marihuana y un total de 608 gramos de cogollos, en el marco de las actuaciones que se llevan a cabo para la prevención y persecución del cultivo y tráfico de sustancias estupefacientes.
Desde fuera de la finca se observa también en la parte posterior de la vivienda, un tubo metálico que sobresale de la misma a su exterior, el cual pudiese tratarse de un sistema de extracción, el cual es necesario para el cultivo de cannabis sativa en interior.
Entrevistados con el propietario, durante la actuación, los agentes realizaron una entrada voluntaria en la finca, donde localizaron las plantas de cannabis y la sustancia ya recolectada y dispuesta en forma de cogollos.
Asimismo, los agentes comprobaron que la finca disponía de una conexión irregular a la red eléctrica, mediante un enganche ilegal.
La sustancia intervenida y las plantas que fueron incautadas serán remitidas a Sanidad Exterior para su correspondiente destrucción y se continúan las actuaciones correspondientes para el esclarecimiento de los hechos y la determinación de las posibles responsabilidades.
Al propietario de la plantación indoor se le investiga por un delito de tráfico de drogas, con elaboración y cultivo. Se trata de un varón de Meis, de 34 años, con diversos antecedentes policiales.
Las diligencias son enviadas al Tribunal de Guardia de Cambados, donde tendrá que comparecer el investigado cuando sea requerido para ello.
La Guardia Civil recuerda que mantiene una especial vigilancia sobre los cultivos y plantaciones de marihuana, tanto por su vinculación con el tráfico de drogas como por los riesgos asociados a determinadas instalaciones utilizadas para su cultivo.
También se advierte, además, de que los enganches ilegales a la red eléctrica no solo constituyen una infracción, sino que pueden provocar sobrecargas, cortocircuitos e incendios, poniendo en peligro tanto las instalaciones como la seguridad de las personas y viviendas próximas.

