- Paula Prado define como “actos violentos” el empapelado de las fachadas, acusando al independentismo y al socialismo de “cómplices” de un “ataque que quiere generar conflictividad social y polarización”.
- Elena Candia califica estos hechos de “prácticas absolutamente antidemocráticas e inaceptables que debemos erradicar entre todos”
El Partido Popular de Galicia llevará al Parlamento gallego una iniciativa para instar a la oposición a que muestre su voluntad de condenar la vandalización de las sedes del PP atacadas esta semana, así como para exigir una política “respetuosa, democrática y legal”.
Así lo anunciaron hoy la secretaria general, Paula Prado, y la presidenta provincial del PP de Lugo y portavoz en la ciudad, Elena Candia, en una visita a la sede provincial lucense afectada —por los empapelados y consignas—, en la que también participó la presidenta de las Nuevas Generaciones de Galicia, Nicole Grueira. Además, esta iniciativa popular se trasladará a todas las agrupaciones locales y provinciales de Galicia, para que pueda ser objeto de debate en los ayuntamientos y diputaciones.
“Estos ataques son consignas que quieren generar conflictividad social y polarización y que no tienen nada que ver con la sociedad gallega tranquila y alejada de los discursos en los que nos quieren meter el BNG y el PSOE”, definió.
Prado señaló que a los actos vandálicos “no les podemos llamar acciones políticas, sino acciones violentas”, pidiendo a todos los partidos políticos que no sean “cómplices” y condenen este tipo de ataques. No obstante, recordó que hace dos años, independentistas y socialistas tampoco condenaron una vandalización similar en la sede del PP en esta misma ciudad.
Por su parte, Elena Candia hizo un llamamiento a “unir fuerzas” y lanzar “un mensaje común” desde un lugar como Lugo, que ha sufrido actos vandálicos como este en reiteradas ocasiones. “Estos ataques taparon nuestros logos e imágenes, con frases e imágenes que condenamos, por eso hoy pedimos a todas las fuerzas políticas que condenen los hechos”, manifestó.
La portavoz popular en Lugo animó a todos los partidos políticos a ser “ejemplarizantes”, así como a las entidades que colaboran con ellos. “Lugo dice alto y claro que condena estos ataques, tanto en sedes de formaciones políticas como en espacios privados de militantes”, destacó.
Candia calificó esta vandalización de “prácticas absolutamente antidemocráticas e inaceptables que debemos lograr erradicar entre todos”. Por último, instó a la oposición a que se “posicione” claramente contra estos hechos.
ELENA CANDIA, FUTURA ALCALDESA DE LUGO
La secretaria general del PPdeG también hizo referencia al “desgobierno” provocado por el “pacto de perdedores de los independentistas y el PSOE, frente a un partido, el PP, que solo quedó a un concejal de la mayoría absoluta” en el Ayuntamiento de Lugo.
Frente a este “desgobierno”, destacó a Elena Candia como “futura alcaldesa de Lugo” para cambiar la situación actual, donde, dijo, “PSOE y BNG están más preocupados por sus disputas internas” y, además, “intentan normalizar el Pacto Guarro”, firmado por los mismos partidos con el voto de un presunto acosador sexual, José Tomé, para mantenerse en la Diputación de Lugo.
ACTITUDES PROPIAS DE RÉGIMENES AUTORITARIOS
En la PNL anunciada hoy, el PPdeG justifica la urgencia de la proposición en la relevancia de los hechos ocurridos, su reiteración, y la necesidad de contar con un posicionamiento claro en defensa del respeto institucional, del uso responsable de los espacios comunes y de la convivencia democrática.
Para los populares, el empapelado y la colocación de carteles en varias fachadas de Galicia supone una vulneración del derecho a la propiedad, del respeto institucional y de las normas básicas de convivencia ciudadana.
Además, subrayan que las consignas tienen el único fin de “generar crispación, polarización y alimentar la conflictividad social”.
La iniciativa también recoge la escalada de los ataques, ya que se produjeron también en inmuebles ajenos a la actividad política, “por el único hecho de ser propiedad de militantes de determinadas formaciones políticas y como señalamiento de su compromiso ideológico. Actitudes propias de regímenes autoritarios y alejadas del espíritu democrático”.
