- El frente nacionalista reclama una regulación estable para estas actuaciones y denuncia el abandono de la creación musical local frente a la inversión millonaria en artistas foráneos
- Ana Martínez: “El que precisa Vigo no son más prohibiciones ni más improvisación, sino una política cultural que respete a las profesionales de la música, apoye el talento local y garantice el derecho de la ciudadanía a acceder a una oferta cultural diversa y de calidad”
– El Bloque Nacionalista Galego (BNG) denunció este sábado la decisión del Gobierno municipal de impedir la celebración de conciertos en los quioscos playeros de Vigo en plena temporada estival, calificándola como «un nuevo golpe» para los músicos y músicas de la ciudad al se producir cuando la programación ya estaba cerrada y con los artistas locales comprometidos para actuar.
La concejala del BNG de Vigo, Ana Martínez, criticó que el ejecutivo de Abel Caballero adopte esta decisión en pleno mes de julio, cuando «las bandas locales tienen las fechas reservadas precisamente en la época del año en la que más posibilidades tienen de trabajar», y advirtió de que esta actuación evidencia «el absoluto desprecio del Gobierno municipal hacia el tejido musical vigués».
Martínez cuestionó además la explicación ofrecida por el Ayuntamiento, que justifica la prohibición en la falta de autorización de los quioscos para organizar conciertos. «Si realmente existía un problema legal, por que no actuó el Ayuntamiento durante todo el verano pasado? Por qué permitió que este año los quioscos anunciaran su programación durante semanas sin hacer ninguna advertencia? Y, sobre todo, por que no buscó con tiempo una solución que evitara perjudicar los artistas y las artistas locales?», preguntó.
Para el BNG, la decisión evidencia una manera de gobernar basada en «prohibir e improvisar», trasladando las consecuencias de la falta de planificación municipal a las personas profesionales de la cultura.
La formación nacionalista considera que este episodio no es un hecho aislado, sino que responde a una política continuada de falta de apoyo a la música hecha en la ciudad. En este sentido, Ana Martínez recordó que el Gobierno municipal lleva años a dificultar la celebración de conciertos en locales de música live, continúa excluyendo el talento vigués de la programación de los conciertos de Castrelos y nunca llegó a materializar el festival dedicado a los grupos locales que el alcalde prometió en reiteradas ocasiones. “La realidad es que este gobierno municipal desprecia todo el que no controla”, resumió.
En este sentido, el Bloque extiende también sus críticas a la Xunta de Galicia y a la Diputación de Pontevedra, a las que responsabiliza de mantener una política cultural que también ignora la creación musical gallega y viguesa, poniendo como ejemplo la programación del Galicia Fest recién celebrado.
«El desprecio por la música hecha aquí es compartido por Ayuntamiento, Junta y Diputación. Mientras destinan presupuestos millonarios a la contratación de artistas foráneos, continúan dando las costas a las músicas y músicos vigueses, que cada vez tienen más dificultades para actuar en su propia ciudad», afirmó Martínez.
Desde la frente nacionalista reclaman un cambio de rumbo en las políticas culturales municipales para garantizar condiciones dignas al sector musical y favorecer una programación plural y estable. A este respeto, proponen que el Ayuntamiento impulse una normativa clara que permita regularizar la celebración de pequeños conciertos en los quioscos playeros y en otros espacios de la ciudad, asegurando todas las garantías legales y de convivencia. Además, demanda un compromiso efectivo con la creación musical local mediante iniciativas propias, una mayor presencia de artistas vigueses en la programación cultural municipal y medidas de apoyo a las iniciativas promovidas por el sector.
«El que precisa Vigo no son más prohibiciones ni más improvisación, sino una política cultural que respete a las profesionales de la música, apoye el talento local y garantice el derecho de la ciudadanía a acceder a una oferta cultural diversa y de calidad», concluyó Martínez.
