- El denunciante manifestó que le habían sustraído su turismo, pero la investigación permitió comprobar que él mismo lo conducía el día del accidente
- El vehículo implicado estaba dado de baja temporal, carecía de seguro obligatorio y tenía la ITV caducada
Agentes de la Policía Nacional de la Comisaría de Vigo-Redondela, pertenecientes al Grupo Operativo de Policía Judicial del Distrito de Traviesas, detuvieron el pasado 29 de septiembre a un varón como presunto autor de un delito de simulación de delito, tras denunciar la supuesta sustracción de un vehículo que él mismo conducía el día en que sufrió un accidente de tráfico.
El 22 de agosto, un varón se personó en dependencias policiales para denunciar la sustracción de un turismo que había adquirido el 9 de junio, sin haber realizado el correspondiente cambio de titularidad ante la Dirección General de Tráfico (DGT).
Según manifestó en su denuncia, el día anterior había tenido conocimiento de que el vehículo había sufrido un accidente en una vía de Vigo, a unos 600 metros del lugar donde lo había dejado estacionado.
A raíz de la denuncia, los investigadores del Grupo Operativo de Policía Judicial del Distrito de Traviesas iniciaron las gestiones necesarias para esclarecer lo ocurrido. Para ello, recabaron información de la Policía Local, cuyos agentes habían intervenido en el accidente y elaborado el correspondiente atestado.
En dicho documento constaba que el vehículo implicado estaba dado de baja temporal, carecía de seguro obligatorio y tenía la ITV caducada; además,
varios testigos habían observado cómo el conductor abandonaba el turismo tras el accidente. Sus declaraciones permitieron a los investigadores comprobar que el denunciante era la misma persona que conducía el vehículo ese día.
Una vez finalizada la investigación y esclarecidos los hechos, los agentes procedieron a la detención del varón el 29 de septiembre por un delito de simulación de delito.
La Policía Nacional recuerda que simular un delito constituye una infracción penal que puede acarrear consecuencias judiciales. Este tipo de conductas no solo puede dar lugar a responsabilidad penal, sino que también moviliza innecesariamente recursos policiales y dificulta la investigación de delitos reales.
