El alcalde de Vigo, Abel Caballero, defendió la implantación de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) en la ciudad y cargó duramente contra el Partido Popular y el Bloque Nacionalista Galego, a quienes acusa de “no haberse leído la ordenanza” y de desconocer que la ZBE es de obligado cumplimiento por la legislación española y europea.
Caballero recordó que la aplicación de las ZBE deriva de la Ley de Cambio Climático y Transición Energética y de las directrices de la Unión Europea sobre calidad del aire y movilidad sostenible. Según afirmó, incumplir estas obligaciones podría implicar la retirada de fondos europeos Next Generation.
El regidor aseguró que Vigo podría verse obligado a devolver alrededor de 35 millones de euros si no desarrolla la ZBE, motivo por el que el gobierno local apuesta por un modelo “de transición”, con hasta 20 excepciones para minimizar el impacto social.
Entre las medidas anunciadas, destacó que los vehículos históricos podrán acceder a la zona restringida y avanzó que también se estudia permitir la entrada a coches de entre 20 y 25 años de antigüedad. Además, insistió en que inicialmente no habrá multas, sino notificaciones informativas para facilitar una adaptación “suave y tranquila”.
Caballero criticó además la situación de otras ciudades gallegas. Señaló que en Pontevedra la propuesta de ZBE tuvo que ser corregida, que Ferrol va “con retraso” y que Santiago de Compostela también está teniendo dificultades con su proyecto.
El alcalde concluyó asegurando que Vigo mantendrá los fondos europeos gracias a un modelo flexible de ZBE y afirmó estar “absolutamente seguro” de que otras ciudades acabarán copiando la ordenanza viguesa.
