Vigo, Galicia
Sucesos

La Guardia Civil de Pontevedra investiga a varios conductores por delitos contra la seguridad vial

Las personas investigadas intentaron eludir distintos dispositivos de alcohol y drogas establecidos por toda la provincia, poniendo en riesgo al resto de usuarios de la vía y a los propios agentes.

Los hechos ocurrieron durante los pasados meses de marzo y abril, en diferentes puntos de verificación de alcohol y drogas establecidos por agentes del Destacamento de la Guardia Civil de Tráfico de Pontevedra.

En la mayoría de los casos, cuando los agentes dieron el alto a los vehículos que se aproximaban al dispositivo, los investigados hicieron caso omiso a las señales de los agentes, aumentando la velocidad y eludiendo los dispositivos.

23 de marzo de 2025. Se realiza un dispositivo de detección de alcohol y drogas en la carretera N-550, término municipal de Caldas de Reis, tras dar el alto a un vehículo, éste hace caso omiso a las señales de los agentes, acelera y se desvía por una vía adyacente. Tras esto, los agentes inician un seguimiento por distintas calles del casco urbano de la localidad, localizando el vehículo estacionado y tres ocupantes corriendo al detectar la presencia del vehículo oficial. Una vez interceptados, el conductor es sometido a la prueba de detección alcohólica, arrojando un resultado positivo, procediéndose a su investigación por conducir un vehículo a motor superando las tasas permitidas reglamentariamente.

23 de marzo de 2025. Mientras los agentes prestaban servicio en vehículo camuflado por la carretera VG-4.1 (Sanxenxo – A Lanzada), observan como el conductor de un vehículo circula haciendo uso del teléfono móvil. Por ello, y con el fin de notificar la infracción detectada, intentan darle el alto mediante las señales luminosas del vehículo, emprendiendo una huida a gran velocidad por la vía indicada. Otra vez los agentes inician el seguimiento de éste vehículo, recorriendo también un tramo de la PO-308 y de la PO-550 hasta que se detiene en una vía sin salida de la localidad de Noalla (Sanxenxo). Sometido

el conductor a las pruebas de detección alcohólica, éste arroja un resultado positivo, dando también resultado positivo en el test indiciario de drogas. Por ello se procede a investigarle por conducir un vehículo a motor superando las tasas de alcohol permitidas reglamentariamente.

6 de abril de 2025. Establecido un dispositivo de detección de alcohol y drogas en la carretera PO-244, término municipal de Ponte Caldelas, en el momento de dar el alto a un vehículo, éste invade el carril contrario y circula de forma negligente varios metros, desviándose por una vía aledaña que finaliza en una hípica de la zona. Nuevamente por parte de los agentes se inicia un seguimiento, informándole varias personas presentes en la citada hípica de que los tres ocupantes habían emprendido una huida campo a través, localizándolos momentos después escondidos tras unos muros de fincas cercanas. Comprobados los datos obrantes en la base de datos DGT, se constata que el conductor del vehículo circulaba con una pérdida de vigencia de su permiso de conducir tras haber agotado todos sus puntos, investigándole por este delito contra la seguridad vial.

23 de abril de 2025. Mientras se realizaba un punto de verificación de alcohol y drogas en la PO-548, término municipal de Catoira, los agentes dan el alto a una motocicleta que se aproxima a gran velocidad, ocupada por dos personas. Al percatarse del dispositivo establecido, el conductor invade el arcén y rebasa al agente por este punto, acelerando fuertemente para evadir el control. En ese momento, los agentes montan en el vehículo oficial y comienzan a seguir la motocicleta, observando varios kilómetros de una conducción manifiestamente temeraria, mostrando un total desprecio por su vida y la del resto de usuarios, no respetando líneas longitudinales continuas, trazando curvas por el carril contrario y hasta incluso circulando en glorietas por sentido opuesto. Por estos hechos, y tras las pertinentes averiguaciones, se procede a investigar al autor por un supuesto delito contra la seguridad vial, al conducir un vehículo a motor con temeridad manifiesta y poniendo en concreto peligro la integridad del resto de usuarios de la vía.

Desde el Subsector de Tráfico de Pontevedra se recuerda que la velocidad es uno de los principales factores de la siniestralidad en las vías españolas. Esto, junto al consumo de alcohol y drogas, hace que el riesgo de sufrir un siniestro se incremente de forma exponencial.

El Código penal establece que los conductores de circulen arrojando una tasa de alcohol superior en aire espirado a 0,60 mg/l, tipificado en el artículo 379.2, podrían enfrentarse a penas de prisión de tres a seis meses y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta cuatro años. Misma pena de prisión se impondrá a quienes conduzcan un vehículo a motor con pérdida de vigencia de su permiso de conducir por pérdida total de los puntos, tipificado en el Código Penal en el artículo 384.

Asimismo, para aquellos conductores que circulen con un vehículo a motor o un ciclomotor con temeridad manifiesta y pusieren en concreto peligro la vida o la integridad de las personas, la pena a imponer será de prisión de seis meses a dos años y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta seis años

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