· Hasta que es interceptado, realiza una conducción temeraria, poniendo en grave peligro la seguridad vial y las vidas de los demás usuarios de la vía.
· Uno de los ocupantes, en el momento de su detención, agrede físicamente a un agente, que necesita atención médica posterior.
Una patrulla del Destacamento de la Guardia Civil de Tráfico de Pontevedra durante labores de vigilancia del tráfico, procede a dar el alto a un vehículo. El conductor, acelera de manera drástica y se da a la fuga, a gran velocidad, teniendo que sortear dos vehículos en sentido contrario y varios peatones que circulaban por el vial.
Se llevan a cabo varios kilómetros de seguimiento, todo en trayectos de carretera de las inmediaciones de Pontevedra, al vehículo que circula a gran velocidad tomando curvas sin visibilidad por el sentido contrario, incluso en los cruces, y haciendo caso omiso a toda señalización existente.
En múltiples ocasiones invade el sentido contrario obligando a otros usuarios a detener sus vehículos para no colisionar frontalmente, y poniendo en grave peligro la vida de diversos transeúntes, entre los que se encontraban menores y personas de avanzada edad.
La Guardia Civil logra finalmente interceptarlo y detener a una de los ocupantes, una mujer con domicilio en Pontevedra, de 28 años, y con antecedentes policiales la cual agrede físicamente a uno de los agentes en el momento de la detención.
Los hechos se corresponden con la presunta comisión de varios delitos, conducción temeraria, atentado, resistencia y desobediencia grave a los
agentes de la autoridad y hurto de uso de vehículo a motor, además de existir una requisitoria en vigor de búsqueda, detención y personación en el Juzgado de lo Penal nº 3 de la localidad de Vigo.
Todo este tipo de acciones delictivas están tipificadas en el código Penal, resaltando que el Delito de Conducción Temeraria “Conducir un vehículo a motor con temeridad manifiesta, arriesgada e imprudente y poniendo en concreto peligro la vida o la integridad de las personas” está castigado con penas de prisión de seis meses a dos años y privación del derecho de conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta seis años. Estas penas serán agravadas si la acción delictiva muestra un manifiesto desprecio por la vida de los demás, lo cual tendría unas penas de prisión de 2 a 5 años y privación del derecho de conducir vehículos a motor y ciclomotores por un tiempo de seis a diez años.
El delito de atentado a los agentes de la autoridad: “Acción de agredir, con intimidación grave o violencia y oponer resistencia grave a los agentes de la autoridad” será castigado con penas de hasta uno a cuatro años de prisión y multa de 3 a 6 meses. Además, el delito de resistencia y desobediencia grave a los agentes de la autoridad con penas de 3 meses a 1 año de prisión.
El GIAT del Subsector de Tráfico se hace cargo de la investigación al no haber sido todavía detenido el conductor.
La detenida, junto con las diligencias iniciales pasó a disposición del Juzgado de Guardia de Pontevedra.
