- Son profesionales que hasta el 2023 actuaban seis meses al año y que a partir de ese momento, de manera progresiva, fueron incrementando sus contratos para llegar a los ocho meses en este 2025 y a nueve en el 2026 y años sucesivos
- La Xunta refuerza así su apuesta por un servicio profesional, público y versátil, con una medida que tendrá una repercusión muy positiva en la estabilización de estos puestos de trabajo y en la protección de nuestro medio rural
Hoy lunes inicia su despliegue, por un período de ocho meses -hasta el 16 de octubre-, el personal laboral fijo-discontinuo del Servicio de Prevención y Defensa contra Incendios Forestales (SPIF) de la Consellería de Medio Rural, que se suma al resto del operativo autonómico.
Son en total cerca de un millar de profesionales que hasta el 2023 trabajaban a lo largo de seis meses al año y que a partir de ese momento, de manera progresiva, fueron incrementando sus contratos para llegar a los ocho meses en este 2025 y a nueve en el 2026 y años sucesivos.
Este personal forma parte de diferentes categorías profesionales. La mayor parte de los trabajadores (alrededor de un 84%) son bomberos forestales, de esta categoría en concreto y también de las de bombero-jefe de brigada, bombero-conductor o bombero-conductor de motobomba, y el resto se divide entre vigilantes, emisoristas, operadores/codificadores de datos y técnicos.
De este modo, la Xunta refuerza su apuesta por un servicio contra incendios profesional, público y versátil, con una medida que tendrá una repercusión muy positiva en la estabilización de estos puestos de trabajo y en la protección de nuestro medio rural, siguiendo la línea del Gobierno gallego para mejorar sus condiciones de trabajo y el servicio que prestan.
Es un proceso que completa el desarrollo en los últimos años para incrementar progresivamente el período de actuación de los trabajadores de un dispositivo formado por más de 3.000 personas, de las cuales actualmente ya dos tercios trabajan todo el año. Una vez finalizado este nuevo proceso de estabilización, todos los integrantes del servicio trabajarán, como mínimo, a lo largo de nueve meses al año. Así pues, se refrenda la apuesta del Gobierno autonómico por la planificación preventiva para luchar de una manera estructural contra los fuegos en zonas afectadas recurrentemente por los incendios.
