Dice Iago de la Campa (A Coruña, 1993) que escribe para describir lo que lleva dentro, lo que ve en los demás, lo que casi ni se ve pero se siente. Para saber lo que quiere, lo que quiso y lo que querrá. Para poner en orden todos los caos que le persiguen, para perderse en todos los desastres que es. «Escribo porque no tengo otra forma de conocerme mejor, porque es mi lugar seguro, porque cuando estoy escribiendo siempre estoy en casa», sentencia.
Con más de 128.000 seguidores en Twitter y casi 150.000 en Instagram, etiquetas como la de«instapoeta» no le dicen gran cosa. Por eso en su nueva novela, Me voy porque te quiero, se desmarca de todas ellas.
SINOPSIS
En los momentos en los que todo nuestro alrededor está mal, solo hay una opción para que todo cambie: viajar con tu mejor amiga. Abrir la mente, dejar atrás lo que nos ata a las malas decisiones del pasado y no tener miedo a sentir. Buscando vivir cosas que ya hemos vivido por primera vez, a veces se acaba conociendo a la persona con la que vamos a hacer todas nuestras siguientes primeras veces. Eso sintió Nico cuando Amanda apareció en su vida, como esa canción que no te puedes quitar de la cabeza.
Nico comprende entonces que lo único que tiene que hacer es no boicotear su felicidad nunca más. Una ardua tarea para alguien que está empeñado en que no se merece nada de lo que viene, en que le tiene que dar la vuelta absolutamente a todo. Pero no tendrá otra salida si no quiere perderla.
Sabe que Amanda es capaz de cuidar de todos los desastres que hay en su interior y ordenar el caos que tiene en su cabeza. Pero también sabe que la vida te ofrece tantas cosas como las que después te puede arrebatar en un segundo sin previo aviso. No somos más que piezas en el tablero, hay que intentar jugar de la mejor manera posible. Ya sabemos cuál es el final: cuando un juego se acaba, todas las piezas vuelven a la caja.
