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El BNG defiende “declarar la guerra a la especulación” de los pisos turísticos en Vigo con 11 enmiendas a la ordenanza

  • La formación nacionalista critica la “regulación muy laxa y la falta de controles efectivos” en el proyecto del Gobierno de Abel Caballero: “No protege el derecho a la vivienda frente a la presión turística”
  • Propone endurecer las condiciones urbanísticas y requisitos para frenar la proliferación de las VUT
  • Xabier P. Igrexas: “Con estas enmiendas queremos que Vigo se coloque a la cabeza de las ciudades gallegas y del conjunto del Estado en la restricción de las viviendas de uso turístico”
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El Bloque Nacionalista Galego (BNG) acaba de registrar 11 enmiendas al proyecto de ordenanza municipal para regular las viviendas de uso turístico (VUT) en Vigo. La formación nacionalista defiende endurecer las condiciones para “declarar la guerra a la especulación” frente al texto aprobado por el Gobierno de Abel Caballero, que califica de “simulación” por no proteger el derecho a la vivienda.

El portavoz municipal, Xabier P. Igrexas, recordó que el BNG lleva años exigiendo que el Concello de Vigo ponga freno a la proliferación de las VUT —que han crecido en más de 2.000 en los últimos tres años— por su “impacto directo y grave” sobre los precios de la vivienda y la reducción de inmuebles disponibles. “Ya hay 5 pisos turísticos por cada vivienda disponible para alquiler residencial en nuestra ciudad”, alertó.

Igrexas criticó el proyecto de ordenanza municipal presentado por el Gobierno local por contar con una regulación “muy laxa”, por detrás de las medidas aplicadas en ciudades como A Coruña y Santiago, y por carecer de controles efectivos para limitar el aumento de pisos turísticos. “Es un texto débil, lleno de vanas declaraciones de intenciones, pero sin herramientas reales para intervenir ni medidas concretas mientras el problema sigue creciendo”, valoró.

Enmiendas del BNG

Desde el Bloque se han registrado, por este motivo, un total de 11 enmiendas con una “idea central”: que la ordenanza proteja el derecho social a la vivienda y evite la saturación turística. Una cuestión que piden incorporar en el objeto de la norma “para que no haya dudas”, en un contexto que califican de “emergencia habitacional” con miles de familias trabajadoras y jóvenes que no pueden permitirse alquileres por encima de los 700 euros mensuales, el precio medio en la ciudad.

“Vigo necesita una ordenanza valiente, útil y jurídicamente sólida, que nos coloque a la cabeza de las ciudades gallegas y del conjunto del Estado en la restricción de las viviendas de uso turístico”, destacó Igrexas. “Si el rendismo especulativo declaró la guerra al derecho social a la vivienda, el BNG defendemos que el Concello declare la guerra a los pisos turísticos desplegando con toda contundencia todos los medios legales para frenarlos”, enfatizó.

Moratoria y suspensión de nuevas VUT

Entre las enmiendas, la formación nacionalista demanda aplicar de inmediato una moratoria de entre 18 y 24 meses durante la cual no se tramite ninguna nueva autorización de VUT hasta que el Concello elabore un estudio para analizar la saturación de estos inmuebles en la ciudad. Una medida que piden que vaya acompañada, mediante una disposición adicional, de la suspensión automática de nuevos pisos turísticos en aquellas zonas donde el precio medio del alquiler residencial haya aumentado por encima del IPC durante el último año.

Sin derecho perpetuo

El BNG llama también a establecer condiciones en la ordenanza sobre las VUT existentes para que la autorización en vigor no se convierta en un “derecho perpetuo”. Con este fin, proponen que el título habilitante tenga una duración máxima de 5 años, sin prórroga automática. Además, demandan que todos los pisos turísticos que ya cuentan con autorización municipal soliciten, en un máximo de 3 meses, la declaración de conformidad urbanística según las condiciones fijadas en la ordenanza, como las medidas de protección contra incendios para el uso terciario-hotelero, así como los requisitos de habitabilidad y accesibilidad.

Evitar la saturación y gentrificación

Para la formación nacionalista es necesario endurecer también las condiciones urbanísticas para la implantación de nuevas VUT. Entre ellas: que solo puedan instalarse en bajos o primeros pisos de bloques residenciales, siempre y cuando cuenten con acceso absolutamente independiente; fijar una distancia mínima de 250 metros entre portales de aquellos bloques que tienen pisos turísticos para “evitar la saturación y la gentrificación”; e impedir que se autoricen inmuebles de menos de 50 metros cuadrados o con menos de dos dormitorios, los llamados micropisos turísticos, que dificultan el acceso a viviendas de menor tamaño fundamentales para jóvenes, personas solas o con bajos recursos.

Máximo del 1% por calle y barrio

Desde el Bloque reclaman además fijar un máximo de VUT en la ciudad, para que “en ningún caso” superen el 1% del total de inmuebles existentes en cada calle, barrio, distrito o sección censal. Una medida que, a su juicio, evitará la saturación en zonas de la ciudad y que debería suponer la suspensión automática de nuevas autorizaciones si se produce. En la misma línea, demandan que se certifique que en los bloques residenciales no existe una prohibición por parte de la comunidad de propietarios.

Control e inspecciones

“Sin inspección, sin registros públicos y sin transparencia, cualquier ordenanza es papel mojado”, afirma el portavoz municipal del BNG, exigiendo que el Concello realice inspecciones periódicas de estos pisos turísticos y presente informes en el Pleno para “saber cuántas VUT hay, dónde están y si cumplen la legalidad”.

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