La formación nacionalista denuncia goteras en el interior del centro y la falta de inversión que obliga a trasladar espacios esenciales para la atención del alumnado.
Xabier P. Igrexas: “El Saladino Cortizo se ha convertido en un ejemplo más del deterioro que sufren los centros educativos públicos de Vigo por la irresponsabilidad compartida de ambas administraciones”.
El Bloque Nacionalista Galego (BNG) de Vigo urgió hoy a la Xunta de Galicia y al Concello de Vigo a poner fin a la situación de abandono que padece el Centro de Educación Especial Saladino Cortizo, donde la falta de mantenimiento y la ausencia de inversiones estructurales están provocando, desde hace tiempo, goteras en el interior de las instalaciones.
Según denunció el portavoz municipal del BNG, Xabier P. Igrexas, estas deficiencias han llegado al punto de obligar a trasladar de manera improvisada espacios tan relevantes como el destinado a la fisioterapia, afectando directamente a la atención educativa y terapéutica de un alumnado con necesidades específicas que requiere condiciones adecuadas.
Igrexas advirtió de que esta problemática no es puntual, sino que se arrastra desde hace varios años sin que ni la Xunta ni el Concello hayan dado respuesta. “El Saladino Cortizo se ha convertido en un ejemplo más del deterioro que sufren los centros educativos públicos de Vigo por la irresponsabilidad compartida de ambas administraciones”, señaló, criticando que ambas se limiten a cruzar reproches partidistas mientras nadie asume la responsabilidad de actuar.
Desde el BNG recuerdan que la Xunta de Galicia del Partido Popular mantiene una política deliberada de maltrato a la enseñanza pública, negándose a realizar las inversiones necesarias para mejorar las instalaciones y resolver problemas estructurales básicos, como los que afectan a las cubiertas. Pero también apuntan a la responsabilidad del Gobierno municipal de Abel Caballero por destinar partidas de mantenimiento de los centros educativos que resultan claramente insuficientes, agravadas por la congelación de los ya escasos fondos municipales para la autogestión de los propios centros.
“La combinación de la dejadez de la Xunta y del Concello acaba siempre en el mismo resultado: un desastre que paga la comunidad educativa, el profesorado y, sobre todo, el alumnado”, advirtió el portavoz municipal nacionalista. “Es inaceptable que existan espacios educativos impracticables porque llueve en su interior”, remachó.
El BNG exige que Xunta y Concello abandonen definitivamente el juego del “y tú más” y dejen de eludir responsabilidades. “Ambas administraciones tienen competencias y recursos, y deben coordinarse para atender con urgencia las necesidades de los centros educativos públicos”, concluyó Igrexas, reclamando una actuación inmediata en el Saladino Cortizo que garantice condiciones dignas para la enseñanza y la atención especializada.
