- Cuestiona su necesidad y reclama una evaluación ambiental ordinaria, apostando por optimizar el suelo industrial existente frente a un modelo “insostenible”.
- La formación nacionalista denuncia que el proyecto pretende acercar aún más la actividad a zonas habitadas, a pesar de que el vecindario lleva décadas padeciendo ruidos, olores y contaminación.
- Xabier P. Igrexas: “Vigo merece luz y taquígrafos, y el vecindario de Matamá merece que su salud se sitúe por encima de cualquier otro interés”.
El Bloque Nacionalista Galego (BNG) de Vigo ha presentado alegaciones contra el proyecto de ampliación del polígono de Balaídos, que califica como “un error estratégico” que profundiza en un modelo de ciudad “insostenible” y supone “un nuevo castigo” para el vecindario de Matamá.
El portavoz municipal del BNG, Xabier P. Igrexas, cuestionó la necesidad de ocupar más de 230.000 metros cuadrados de nuevo suelo industrial, advirtiendo de que “es una irresponsabilidad seguir depredando territorio sin antes optimizar y reorganizar el espacio industrial existente”. En ese sentido, recordó que Vigo dispone de alternativas reales, como el Parque Tecnológico de Valadares o la Plataforma Logística Industrial de Salvaterra-As Neves (PLISAN), “hoy infrautilizada”.
Desde la formación nacionalista señalan que esta ampliación “es hija de un PXOM que nació de espaldas a la ciudadanía”, tras ignorar numerosas alegaciones ciudadanas en contra. Además, subrayan que el planeamiento urbanístico está actualmente impugnado en los tribunales, con más de un centenar de demandas en curso, lo que introduce “un evidente riesgo de inseguridad jurídica”.
“Es un despropósito seguir adelante con un proyecto que no cuenta con respaldo social y que está bajo la lupa de la justicia”, afirmó Igrexas.
Impacto sobre la salud
El BNG puso el foco en el impacto directo sobre la calidad de vida de las personas, recordando que el polígono de Balaídos está pegado a zonas habitadas de Matamá, donde ya se padecen desde hace décadas “ruidos excesivos, olores insoportables y contaminación por micropartículas potencialmente perjudiciales para la salud”.
A este respecto, Igrexas advirtió de que la ampliación “no va a resolver estos problemas, sino agravarlos”, al acercar aún más la actividad industrial a las viviendas. “Pretender que un ‘cinturón verde’ de maquillaje va a solucionar esto es una burla”, denunció.
Evaluación ambiental
Por todo ello, el BNG solicitó formalmente que el proyecto se someta al procedimiento ordinario de evaluación ambiental estratégica, rechazando el “atajo administrativo” de la vía simplificada. “Vigo merece luz y taquígrafos, y el vecindario de Matamá merece que su salud se sitúe por encima de cualquier otro interés”, defendió el portavoz municipal nacionalista.
El Bloque reafirma así su apuesta por una planificación “responsable”, basada en la optimización del suelo existente, el respeto al vecindario y la prioridad de la salud pública y del respeto ambiental.
