A las 06:00 horas de la madrugada del domingo, una unidad de la Policía Local de Vigo que realizaba labores de vigilancia en las zonas de ocio nocturno fue requerida por el responsable de seguridad de un local situado en la calle Pontevedra debido a un altercado entre varios clientes.
Al llegar al lugar, los agentes encontraron a dos grupos de personas discutiendo de manera acalorada. Ante la situación, solicitaron a los implicados que salieran al exterior para proceder a su identificación. Uno de los varones presentaba varios golpes en el rostro, supuestamente provocados por un individuo del otro grupo.
Mientras los agentes realizaban las averiguaciones, uno de los miembros del segundo grupo mantuvo una actitud agresiva y provocadora, llegando a encararse con los policías. La víctima lo señaló como el presunto agresor y expresó su intención de presentar una denuncia.
Cuando se le requirió la identificación, el varón se negó de forma reiterada a facilitar cualquier dato y desoyó las advertencias de los agentes sobre las consecuencias de su comportamiento. Lejos de tranquilizarse, incrementó su agresividad, comenzó a bracear y a realizar aspavientos, poniendo en riesgo la integridad de los actuantes.
Ante su resistencia activa, los agentes procedieron a su reducción y detención. Posteriormente fue identificado como B. A. da R. T., de 30 años, y quedó arrestado por la presunta comisión de un delito de lesiones y desobediencia grave.
